Reabrió la primera frontera terrestre: historias de abrazos que esperaron un año y medio

2021-09-19 |

El paisaje deslumbrante de la cordillera de los Andes, en el límite entre Mendoza y Chile, revive las viejas épocas del tránsito de pasajeros hacia el mar Pacífico. Aunque limitado a pocos argentinos, la reapertura esta semana del cruce internacional es celebrada en la provincia cuyana como un gran acontecimiento.

 

Pasaron 18 meses desde que todos los pasos terrestres fueron cerrados por la pandemia y solo se permitió el ingreso o salida por Buenos Aires. Clarín viajó a la frontera con Chile y fue testigo de regresos que esperaron un año y medio, los nervios por la cantidad de controles y el alivio de los que viajaban por urgencias que empiezan a solucionarse.

Este miércoles abrió el primer paso terrestre internacional habilitado de la Argentina, desde que fueron todos cerrados en marzo de 2020. El Cristo Redentor Los Libertadores, que une Mendoza con Santiago de Chile, está habilitado todos los días de 9 a 17 horas. Pueden ingresar al país argentinos, residentes extranjeros y los casos de reagrupación familiar o por razones humanitarias y laborales.

El resto de los pasos internacionales, del Norte a la Patagonia, siguen cerrados.

El paso hacia Chile es la única frontera terrestre abierta.

El paso hacia Chile es la única frontera terrestre abierta.

En Argentina está prohibido el ingreso de turistas extranjeros. Y los turistas argentinos que quieran viajar a Chile tendrán que esperar al 1° de octubre, cuando podrán hacerlo en avión -desde los aeropuertos de Ezeiza y Mendoza- y cumpliendo con muchos requisitos que desalientan los viajes.

Chile exigirá a los turistas esquema de vacunación completa, PCR negativo, declaración jurada, pase de movilidad para transitar, seguro médico con cobertura de 30 mil dólares, y aislamiento de 5 días en domicilio. No podrán ingresar como turistas menores que no están vacunados.

Historias de repatriados

El sol pega fuerte en el mediodía cordillerano. Por unos minutos se detiene el viento en la Aduana de Horcones, a 3.500 metros de altura sobre el nivel del mar. En un remís blanco, ingresa Érica (21), mendocina, embarazada de 6 meses, que vuelve al país después de dos años.

“Salí a las 7 de la mañana de Santiago de Chile, estoy muy ansiosa por ver a mi mamá, mi papá y mis hermanos que viven en Guaymallén, Gran Mendoza”, relata desde el interior del auto. Lleva la ventanilla baja para completar los trámites acercándose a la casilla de la fundación médica Fuesmen, encargada de los tests de antígenos para detectar Covid-19. Los viajeros deben hacer los trámites sin bajar del vehículo y siempre con barbijo.

El chofer del remís fue a buscar a Érica hasta la Aduana chilena de Los Libertadores, a 20 kilómetros de distancia. La ruta nacional 7, en el tramo de alta montaña, está colapsada de camiones que viajan al puerto de San Antonio, principal salida al Pacífico. “Esperé todo este tiempo a que abrieran la frontera porque era muy complicado y costoso viajar en avión a Buenos Aires y de allí a Mendoza”, contó la joven embarazada.

En el paso les realizan un test de antígenos a los argentinos y residentes que vuelven al país.

En el paso les realizan un test de antígenos a los argentinos y residentes que vuelven al país.

Muy angustiada, en otro auto de alquiler, Silvia espera su turno para el hisopado. Es argentina, radicada en Chile y tiene a su hijo enfermo en Bahía Blanca. “Estoy desesperada por llegar, gracias a la apertura de frontera podré acompañarlo”, dice. Los viajeros están tensos por la cantidad de trámites que deben cumplir para ingresar al país y la angustia por el resultado del test para detectar coronavirus, que cuesta $ 2.500 y demora 15 minutos.

Con melancolía, Lorena, otra viajera, comparte su experiencia de viaje con Brian Fernández Oro y Rosalía Romero, los encargados de realizar los test de antígenos en la frontera. “Mi papá murió el año pasado y por la pandemia no pude viajar a despedirlo. Ahora es mi mamá la que está internada y cuando supe que habilitaban el paso, largué todo”, dice visiblemente emocionada la joven. Y agrega: “Renuncié a mi trabajo en Chile y me vuelvo a acompañarla”.

Trabajar en un país limítrofe

Las historias en la frontera poco tienen que ver con el placer de recorrer nuevas ciudades y culturas. La mayoría de los que viajan a diario, son madres o padres que trabajan en un país limítrofe y tienen a sus familias del otro lado del límite cordillerano; estudiantes en el extranjero y deportistas en competencia.

El periodista cordobés Juan Cruz Mathus aguarda su turno en el interior de un taxi. Pagó $ 4.500 por el viaje de 100 kilómetros, entre la aduana de Los Libertadores y la villa cordillerana de Uspallata, en Mendoza. Regresa de cubrir el rally de Chile. “En avión tenía que esperar dos semanas para volver. Hay un cuello de botella porque son muy pocas frecuencias habilitadas”, explicó. Cuando oyó que abrían el paso terrestre, no lo dudó: "Me arriesgué a venir en taxi por la frontera y hasta ahora va todo bien".

Volver a casa. El periodista cordobés Juan Cruz Mathus regresó desde Chile en taxi por el paso Cristo Redentor.

Volver a casa. El periodista cordobés Juan Cruz Mathus regresó desde Chile en taxi por el paso Cristo Redentor.

También por trabajo, el mendocino Alejandro Papaiani tiene que viajar todos los meses a Chile. Pide que se levanten las restricciones para quienes viajan por razones de empleo y tienen completo el esquema de vacunación. “Tengo que hacer 7 días de cuarentena en Chile, y recién después poder ir a trabajar a mi oficina, lo que me obliga a estar tres semanas separado de mis hijos que viven en Argentina”, comenta.

Amores y solidaridad

El matrimonio sanjuanino de David Riveros y Patricia Romero salió por una causa solidaria hacia la cordillera, a las 4.30 de la madrugada, desde su casa en el municipio de Rawson. Ayudaron a repatriar a Oscar Alonso (63), un argentino que estaba en situación de calle y fue asistido por una familia en Chile.

“Llegó haciendo dedo a Santiago. Vivía en la calle hasta que esta familia chilena lo llevó a su casa y ubicó a la señora encargada del hogar donde residía en San Juan”, cuenta Riveros. La pareja que ayudó a repatriar al argentino deberá hacer 7 días de aislamiento en su domicilio por considerarse contacto estrecho con el viajero del exterior.

Misión solidaria. Los sanjuaninos David Riveros y Patricia Romero ayudaron a repatriar a un argentino que estaba en situación de calle en Chile.

Misión solidaria. Los sanjuaninos David Riveros y Patricia Romero ayudaron a repatriar a un argentino que estaba en situación de calle en Chile.

No todos los que llegan a la Aduana pueden ingresar o salir de la Argentina. Una chilena, de 25 años, viajó a ver a su novio en Mendoza. Cumplió con los requisitos sanitarios, pero no pudo hacerlo por motivos legales de repatriación familiar. “Si no está acreditada una situación de convivencia, el noviazgo no es considerado un caso de repatriación familiar”, explicó el funcionario de la frontera.

Condiciones de ingreso

El cruce quedó habilitado como corredor sanitario seguro. “Celebramos este paso que hemos dado. El gobernador Suarez viene insistiendo desde hace tiempo para que esto pudiese ocurrir”, dijo la ministra de Turismo de Mendoza, Mariana Juri. Y adelantó que espera que el próximo paso sea una prueba piloto para el ingreso de turistas extranjeros.

Los argentinos, residentes extranjeros y las personas con excepciones por reagrupación familiar, causas humanitarias y de negocios, deben traer una PCR negativa en el lugar de origen con una antelación límite de 72 horas al momento del viaje, realizar un test rápido de antígenos en la Aduana de Horcones y luego guardar aislamiento de 7 días en el domicilio de ciudad de destino. Al séptimo día deben repetir la PCR y si da negativa, se levanta el aislamiento.

Los ingresantes al país deben permanecer todo el tiempo en el auto y con barbijo.

Los ingresantes al país deben permanecer todo el tiempo en el auto y con barbijo.

También los menores deben hisoparse y cumplir con estos requisitos. La reagrupación familiar se tramita a través de los consulados y Migraciones, y debe pagarse un apostillado que cuesta $ 9.000.

El cruce de fronteras terrestres solo puede hacerse en vehículo particular propio o alquilado. “No están habilitados los micros como transporte público de pasajeros para cruzar. Solo se puede transitar en vehículo particular, taxi o remís”, dijo el jefe de fronteras, Justo José Bascolo.

El costo de un tramo, con un remís argentino que los deja en la aduana de Chile y otro vehículo chileno que los espera y los traslada a Santiago, ronda los $ 40.000.

En Sanidad de Frontera aclaran que los choferes que trasladan pasajeros deben cumplir con el protocolo: una división con plástico o vidrio entre el conductor y los pasajeros, llevar barbijo durante todo el viaje y alcohol en gel. Quienes no cumplen con estos requisitos son considerados contacto estrecho y deben realizar un aislamiento de 7 días al llegar a destino.

Una vez recibida la notificación de resultado negativo de Covid, se coloca en el parabrisas del auto una oblea verde. Las personas que dan positivo, son escoltadas por Gendarmería y la Policía de Mendoza por el corredor sanitario seguro hasta la ciudad de Mendoza. Allí son alojados en una residencia sanitaria –hotel u hospital según la condición del paciente- dispuesta por el Gobierno de Mendoza. Deben permanecer en cuarentena por 7 días, realizarse un nuevo test y si dan negativo, quedan liberados.

La reapertura del paso Cristo Redentor. En los primeros tres días ingresaron 97 personas. Foto Gobierno de Mendoza

La reapertura del paso Cristo Redentor. En los primeros tres días ingresaron 97 personas. Foto Gobierno de Mendoza

En los primeros tres días de apertura, ingresaron al país 97 personas. “Las demoras no son significativas, alrededor de 20 minutos de espera en la frontera. Aunque los primeros días, el personal ha tenido que sortear inconvenientes de coordinación entre ambas aduanas y tuvieron que trabajar hasta las 21 para atender a todos los repatriados”, dijo Bascolo.

Viaje en avión

“El aeropuerto está listo. Mendoza ha dado todas las garantías para que sea habilitado y ya hemos mantenido conversaciones con cuatro aerolíneas que han solicitado la autorización a la ANAC”, dijo la ministra de Turismo. Se trata de Aerolíneas Argentinas, Sky, LATAM y Copa Airlines.

El primer vuelo entre Mendoza y Santiago de Chile sale el 25 de septiembre y estará operado por Aerolíneas Argentinas. Será una frecuencia semanal, los sábados.

El vuelo AR1288 despegará a las 13.30 del Aeropuerto Internacional El Plumerillo y aterrizará en Chile a las 14.30. El vuelo de regreso está previsto para las 16.25.

Para todos los pasajeros del oeste de argentino será, además, una nueva puerta para hacer conexiones aéreas con los principales destinos internacionales.

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